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"IT-0084/2009"

10. Sistemas de control de riesgos

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales tiene como objetivo principal la protección de la seguridad y salud de los trabajadores. Y como principio básico establece que los riesgos hay que combatirlos en su origen. Esto siempre no se consigue y es necesario adoptar otras medidas.

 

Desde el punto de vista de las medidas de protección, cuando el riesgo no sea evitable, procederemos a su evaluación y a la adopción de las medidas necesarias para reducirlo o eliminarlo.

 

En relación con este tema, es importante destacar que entre estos principios generales se encuentra la adopción de medidas que antepongan la protección colectiva a la individual, es decir, que únicamente adoptaremos medidas de protección individual frente a los riesgos, cuando la protección colectiva no sea eficaz.

Tipos de medidas de carácter técnico que se pueden adoptar con objeto de reducir los riesgos profesionales.


El riesgo al que está expuesto un trabajador está en función de la probabilidad de que suceda un daño y también de las consecuencias que podría tener para su salud en caso de que se produjera.

 

En determinadas situaciones de riesgo higiénico, motivados por exposición de los trabajadores a sustancias contaminantes, el peligro estará en función de la naturaleza de los contaminantes y también de la cantidad, concentración y tiempo de contacto con ellos, por lo que disminuyendo, cualquiera de estos factores disminuirá el nivel de agresión.

 

En estos casos habrá que determinar:

  • La fuente que origina el contaminante.
  • El recorrido del mismo hasta llegar al trabajador.
  • El sistema de trabajo empleado en el proceso productivo.
  • La protección que emplea el trabajador.

Acto seguido, para la selección de las medidas de control tenemos tres posibles líneas de acción:

  • Control de riesgos en el origen.
  • Control de riesgos en el medio de transmisión.
  • Control del riesgo sobre el propio sujeto expuesto al peligro.

Sistemas para controlar los riesgos en el origen.

 

Los riesgos en el origen podemos controlarlos mediante:

 

  • Selección de equipos y diseños adecuados
  • Sustitución de productos peligrosos por otros que entrañen menor peligro.
  • Aislamiento o confinamiento del proceso: Si no se puede evitar la emisión de un agente, al menos es conveniente minimizar su expansión en la medida de lo posible, acotando y cerrando el espacio donde se produce, de forma que afecte al menor número de trabajadores posible. En este caso, se pueden adoptar medidas complementarias, como la señalización y restricción de entrada a estos lugares, para asegurar un menor número de trabajadores expuestos y, por tanto, un mejor control del riesgo.
  • Métodos húmedos: Consisten en aplicar a determinados procesos, chorros de agua u otro líquido, evitando o disminuyendo así la generación de polvo. El peligro debido a la inhalación de polvos puede reducirse en gran parte mediante la pulverización de agua sobre la fuente de dispersión del polvo, evitando que pase a formar parte del medio ambiente de trabajo. Para que sea efectivo habrá que establecer mecanismos que garanticen la adecuada eliminación del polvo húmedo antes de que se seque y se vuelva a dispersar.
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  • Extracción localizada: Se aplica en el punto donde se genera la contaminación reduciendo la concentración de contaminantes antes de su difusión al medio de propagación.

Métodos de control que pueden aplicar en el medio de propagación

 

Habrá que actuar sobre el medio de propagación cuando la actuación sobre el foco resulte imposible o insuficiente.

Entre los métodos de control durante la transmisión por el aire de los contaminantes se incluyen:

 

  • Orden y limpieza: El orden y limpieza en los locales y puestos de trabajo constituye uno de los pilares básicos en la prevención de riesgos profesionales.
  • Ventilación general: Este método consiste en la dilución o mezcla del aire contaminado con aire puro a fin de mantener las concentraciones de los contaminantes presentes en los ambientes industriales, por debajo de unos límites aceptables previamente establecidos.
  • Sistemas de alarma: La actuación de sistemas de alarma cuando el contaminante supera una concentración determinada es un buen método de actuación sobre el medio. Alerta a los trabajadores de la situación de peligro, permitiendo la adopción de medidas de control antes de que los efectos de los contaminantes puedan suponer un daño para la salud de los trabajadores.

 

La protección del receptor

 

Las actuaciones sobre el trabajador están justificadas cuando las actuaciones sobre el foco y sobre el medio de transmisión han sido imposibles o insuficientes.

 

Medidas de carácter administrativo y de gestión que se pueden aplicar para minimizar riesgos profesionales.


Tienen por objeto reducir la exposición de los trabajadores a los contaminantes y riesgos mediante actividades distintas a las medidas técnicas.

Aunque las medidas administrativas de control no son tan satisfactorias para controlar los riesgos en su origen, suelen resultar de más fácil aplicación.

Siempre que sea posible, será preferible la adopción de medidas de protección colectiva frente a las de protección individual. Los equipos de protección individual tienen el inconveniente de que no reducen el peligro. A veces pueden ocasionar molestias al trabajador durante su utilización, por lo que los encargados deben estar siempre atentos de que los equipos son usados por aquellos trabajadores que necesitan una protección suplementaria.

  • Control de compras: Orientado a reducir la presencia de productos tóxicos en el lugar de trabajo y a sustituirlos por otros más seguros o menos tóxicos. También, como ya hemos visto, tiene un papel fundamental en la actividad preventiva previa a la compra la adecuada selección de los equipos de trabajo, herramientas, materiales, etc.
  • Métodos de trabajo: Son medidas de carácter organizativo cuyo fin es evitar una exposición excesiva mediante el establecimiento de procedimientos, normas e instrucciones de trabajo que determinen la forma correcta de realizar las tareas.
  • Formación e información: Es una medida complementaria a las demás que pretende que los operarios sepan identificar los riesgos derivados de su trabajo, la manera de evitarlos y las medidas a adoptar en caso de que suceda una emergencia. La adecuada formación e información es un derecho del trabajador establecido por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y debe ser proporcionada por el empresario.
  • Rotación de personal v cambio de puesto de trabajo: La rotación del personal, considerada como integrante de un sistema de protección, no disminuiría, por ejemplo, la concentración de contaminantes a la que puede estar expuesto un trabajador, pero reduce el tiempo de exposición y por tanto la dosis recibida, minimizando los efectos hasta alcanzar los niveles tolerables previamente establecidos.